
¿Por qué leer literatura?
Escrito por: María Fernanda Sánchez Quijano
En la actualidad, el mundo contiene mucha información, pues constantemente se están transmitiendo mensajes, se comparten noticias con mucha facilidad y los recursos actuales nos permiten enterarnos…
Por María Fernanda Sánchez Quijano · Publicado originalmente en radiogalo.com el 26 de junio de 2020. Entrada rescatada del archivo del sitio.
En la actualidad, el mundo contiene mucha información, pues constantemente se están transmitiendo mensajes, se comparten noticias con mucha facilidad y los recursos actuales nos permiten enterarnos de historias ajenas de eventos pasados o lugares lejanos. Sin embargo, hay mucho contenido vacío: opiniones sin fundamento, historias sin congruencia, creencias sin sentido y análisis que no tiene nada que expresar.
No podemos decir que todo lo que escuchamos, vemos o hacemos nos proporciona un aprendizaje significativo, pues a pesar de la gran variedad de actividades que podemos hacer, la habilidad de leer resulta fundamental para desarrollarnos en cualquier aspecto de nuestra vida.
Pero… para poder leer a conciencia y con comprensión se requiere voluntad propia o interés personal, para que sea una actividad disfrutable y no un deber. Entonces no es el libro el objeto relacionado con lo aburrido, es la actividad de leer la que se relaciona con obligación y por lo tanto nos abruma. Pues desde pequeños nos hicieron ver la lectura como una práctica impuesta.
Aun así, el libro no forma parte de nuestros recuerdos de infancia, no se le menciona como a un peluche, una pelota, una muñeca, sino que a veces se le considera como un adorno u objeto de colección. Pero más allá de esta percepción, existe un contenido de mucho valor: puede ser la historia, el mensaje que se cuenta, los eventos que se describen o las experiencias que nos entretienen.
Hay tantos textos que son una fuente inagotable de calidad, ideas y contenido hecho por y para la humanidad, que nos brindan una opción de conocimiento que permite nutrir nuestro entorno y nos revela los alcances de la creatividad humana. Por eso, no debemos negarnos el derecho de experimentar el qué pasa con la lectura, en qué consiste, qué pasa cuando eres capaz de reflexionar, reevaluar y significar por ti mismo, comprender desde tu propia perspectiva y confiar en tu propio juicio, sin recurrir al comentario o análisis ajeno.
Un buen libro se vuelve un referente en tu vida, te brinda una posibilidad, te abre opciones no consideradas, cambia tu perspectiva, te brinda una solución o te acompaña en tiempo de crisis, incluso puede describir una etapa de tu vida con palabras que no habías imaginado. Sólo debes encontrar un buen libro, como Ítalo Calvino dice “tu clásico es aquel que no puede serte indiferente y que te sirve para definirte a ti mismo en relación y quizás en contraste con él”.
Fernanda Sánchez