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La llamada!

La llamada!

Escrito por: Galo Romero

18 de febrero de 2020#La Hora del Espanto!

Reciban un cordial saludo, de parte del Profesor Héctor D. López, director del Centro de Estudio de lo Paranormal, y locutor del programa “La hora del espanto”, que se transmite todos los miércoles…

Por admin · Publicado originalmente en radiogalo.com el 18 de febrero de 2020. Entrada rescatada del archivo del sitio.

Reciban un cordial saludo, de parte del Profesor Héctor D. López, director del Centro de Estudio de lo Paranormal, y locutor del programa “La hora del espanto”, que se transmite todos los miércoles por radiogalo.com. En esta ocasión traigo para ustedes un interesante relato de alguna de nuestras tantas investigaciones; espero que lo disfruten, pónganse cómodos y comencemos.

Corría el pálido y frío mes de enero. Recién había pasado una navidad un tanto depresiva para mucha gente; las diversas causas eran generalmente de índole económico. Una llamada de una señora solicitando ayuda logró alejarnos un poco del estado de apatía; en su casa sucedían cosas extrañas y habían presenciado ya una figura espectral. Ni tardos ni perezosos salimos disparados a la casa en cuestión, ubicada en el estado de México, en Ecatepec.

Después de la preinvestigación corroborativa, obtuvimos resultados interesantes de las entrevistas hechas a los habitantes de la casa. Según el reporte, a partir de las 8 de la noche se escuchaban risas, voces de niños y el sonido de arrastrar canicas y juguetes en la planta de arriba, posteriormente una fantasmagórica mujer cruzaba un oscuro pasillo o subía por las escaleras y en ese momento, dejaban de escucharse los sonidos de los niños. Todos coincidían en estos hechos, así que comenzamos a revisar las condiciones físicas de la casa.

JUEGO DE NIÑOS

La casa era de tamaño mediano, con cuatro habitaciones en la planta alta. No habitaba ahí ningún niño, no había un solo juguete ni mascotas tampoco. Con algunas sencillas pruebas comprobamos que la acústica de la casa era nula, y sin embargo, descubrimos que los sonidos podían transmitirse a través de las paredes, pero que, debido a la mala acústica y a lo sólido de los muros el ruido podía saltar varias habitaciones sin afectar los cuartos más cercanos. Al definir este efecto de sonido, nos dimos a la tarea de buscar niños en las casas de los alrededores. A espaldas de la casa, en la misma manzana, pero en la calle de atrás, encontramos una casa hogar para huerfanitos. Después de identificarnos plenamente, nos permitieron entrar a la casa hogar, donde conocimos a los 28 niños de entre 2 y 9 años que vivían ahí. A las 8 de la noche eran enviados a dormir, pero aún se daban tiempo para jugar un rato en el dormitorio, hasta que la señorita Ofelia, terapeuta infantil, subía las escaleras y los reprendía para que dejaran de hacer escándalo y conciliaran el sueño. Todos los golpes y sonidos que producimos en este dormitorio y sus escaleras de acceso se escuchaban claramente en la casa de nuestros “pacientes”. Mediante los radio-comunicadores nos sincronizamos para hacer varias pruebas de una casa a otra y mostrarle a nuestros anfitriones que los sonidos provenían de aquél sitio. Se tranquilizaron totalmente y nos agradecieron la ayuda. Reconocieron que estaban muy sugestionados por los sonidos que escuchaban; nos invitaron a cenar y nos quedamos el resto de la noche, porque ya era tarde y no traíamos transporte esa vez.

TRIUNFO ANTICIPADO

Nos sentamos cómodamente en la alfombra, y como ya no tenía caso que durmiéramos decidimos ponernos a jugar baraja mientras amanecía. De pronto, en un momento de silencio absoluto, sentimos una ligera corriente de aire frío, y al mirar hacia la escalera pudimos ver a una mujer de edad madura, pálida, delgada y con triste mirada, que nos observaba inexpresivamente. Nos quedamos helados, totalmente sorprendidos e inmóviles. La mujer subió las escaleras silenciosamente, dando la impresión de que flotaba; bajo el barandal se veían los peldaños de la escalera, pero no veíamos sus pies subir por ellos. Todos nos levantamos de un salto, con el corazón a punto de salirse del pecho, pero no atinamos a hacer nada más, ya que nuestro instrumental de trabajo ya estaba guardado y no teníamos a la mano ni una cámara, grabadora o algún otro dispositivo que nos permitiera registrar y analizar el fenómeno.

Casi siempre nos encontramos con casos en los que las supuestas “entidades” nos engañan inteligentemente, y juegan con nosotros sin dejarnos estudiar el fenómeno en su totalidad. El caso anterior es una muestra de lo complejo de nuestro trabajo, donde no podemos cantar victoria antes de realizar infinidad de pruebas, hasta estar seguros de que se ha evidenciado por completo el fenómeno.

Cabe mencionar que aún seguimos trabajando en la mencionada casa, pero tengan por seguro que los tendré al tanto de los resultados que podamos obtener. Recuerden escucharme todos los miércoles a las 9 pm por radiogalo.com, donde cada semana analizamos interesantes temas misteriosos y sobrenaturales, así como también les relato investigaciones y casos reales, como este que acaban de leer. ¡Hasta pronto!