
Eleanor y Park
Escrito por: Scarlett Mercado
Por Scarlett Mercado Autor: Rainbow Rowell Editado por: Alfaguara Año: 2012 Decidí abrir esta columna literaria comentando una de mis primeras lecturas del año. Esta novela juvenil llegó a mis manos…
Por Scarlett Mercado · Publicado originalmente en radiogalo.com el 17 de octubre de 2019. Entrada rescatada del archivo del sitio.
Por Scarlett Mercado
Autor: Rainbow Rowell
Editado por: Alfaguara
Año: 2012
Decidí abrir esta columna literaria comentando una de mis primeras lecturas del año. Esta novela juvenil llegó a mis manos gracias a la recomendación de un canal de YouTube llamado
Clau Reads Books
; el factor que me atrapó en ese momento no fue ni la historia de amor, ni los nombres de los personajes, fue un año en específico: 1986.
Cualquier cosa ambientada en alguna década anterior a la actual inevitablemente me invita a leer y dos chicos de instituto en Nebraska durante 1986 era el tema perfecto para poder abrir una novela.
Comienza cuando Eleanor se muda e inicia clases en el mismo instituto que Park. Todo mundo se fija en ella primero por ser la chica nueva y por vestir de un modo desordenado y llamativo. Park, un chico solitario y abstraído en sus
walkmans
no tiene más remedio que permitirle sentarse a su lado en el autobús, luego de observar cómo los demás murmuran. Esta situación lleva a Eleanor a compartir asiento con Park cada día, primero en silencio absoluto y luego con cierta timidez hasta formar un lazo.
Con esta premisa, Rainbow Rowell mantiene a su lector a la expectativa de principio a fin. A medida que avanza ves como dos formas de pensar y ser completamente opuestas en lo individual pueden complementarse al estar juntas y cambiar sin darle la mayor importancia a la extrañeza o diferencia del alrededor.
Se podría pensar que es la novela cliché, pero resume muy bien los típicos problemas de los adolescentes y sus familias, de hecho, te demuestra que la época no determina una situación. Cuestiones como el bullying, la desintegración familiar, la popularidad estudiantil y las relaciones interpersonales (románticas o no) se mantienen intactas, aunque las traslades a cualquier década. De esta novela me quedo con tres cosas espectaculares: la capacidad de Eleanor para transformarse, el final inesperado y el soundtrack. Si se acercan a esta historia, les recomiendo que la acompañen con su música, específicamente los momentos en que
Joy Division
y
The Smiths
hacen su aparición porque a quienes amamos el post punk de 1986 y a los que no en algún momento de nuestra vida “el amor nos destroza”